lunes, 15 de noviembre de 2010

TEDIO

He venido para que certifiquen mi defunción. En lo que a mi respecta, no soportaré seguir siendo un objeto animado -dijo el tísico hombre tras apoyar sus manos en el mostrador de la oficina forense.

Miró a su alrededor. Tenía el semblante desencajado. Nadie se inmutó. Es más, ese recinto estuvo cerrado todo ese domingo.
Solo las cámaras de seguridad habían captado la escena.