lunes, 13 de septiembre de 2010

CON EL CEÑO FRUNCIDO.

01:40 de la mañana, 02 grados, 4 centígrados ...

alcohol de caña,
sumo de mandarina
y té de yerba mate...

A la diestra
de mi mecedora,
en este suelo
de mosaicos
reposa el vaso...

El invierno
aún no se rinde,
las madrugadas
siguen dando pelea...

Dos relojes
taladrando
a cada segundo...

¿Quién necesita
dos relojes?

Mi inestable
cerebro se expande...

¡Sí!... Estoy lejos
de todo... Es cierto.

Mi elástica vida
colisiona contra
las roídas paredes
de mi ser...

Una pizca
de adrenalina
propicia el retorno
del animal...

Su rostro sangra
por los poros.
El aliento agrio
y fétido corroe
el ambiente...

Me pongo en pie
y el mundo...

“EL MUNDO”...

¡Sí!... tú, él,
nosotros, vosotros...

Todos ustedes
no existen...

La intriga
se reduce a
una fruta deshidratada
oculta en el cajón
de un escritorio
de una casa alquilada...

¡¿Poético?!...

Sin cabeza
y miembros
el excluido
se retuerce...

El sueño rasga
Sus arterias
y se desangra
con el son del
tráfico de la
mañana...

1 comentario:

  1. Que bueno volver a leer tus escritos! Siento que no soy la única que vive en una dimensión paralela!

    ResponderEliminar