-¿De qué me estoy perdiendo o, quizás, de qué me estoy salvando?. Hoy los vi nuevamente y sé que están tramando algo... Puede ser mi perdición o mi redención... Todo es tan ilusorio, tan montado y falso, lo puedo sentir y ver en parte... ¿A qué huele una cucaracha muerta? ¿Cuándo decidió la humanidad trabajar de día y dormir por las noches?
¡Soy un Dios!... (Mira, tu pueblo te venera. Toda esa gente vino a verte)... Tienes razón, me siento un Beatle... (¡Cuidado, están a punto de dispararte)... ¡Oye!, ¿Cómo puedes percibir tal cosa?... (Lo siento muchacho, muy pronto lo comprenderás)... ¿Es por eso que lo llaman inevitable, verdad?... (Me consuela saber que nunca te hiciste pasar por un piano importado para llamar la atención)... Lo único que podría hacerme sentir mejor es desaparecer por completo. Estar y no estar a la vez, ver y no pertenecer, padecer y no sufrir... (¿Qué darías tú por estar inmerso treinta segundos en el pensamiento de otro?)... Daría esto que llevo a cuestas hace miles de años, algo que se parece más a una maldición que a un don.
No hay comentarios:
Publicar un comentario